Europa tendrá su propio vehículo de exploración lunar. La ESA ha puesto en marcha MAGPIE, un pequeño rover diseñado para recorrer el polo sur de la Luna y buscar allí uno de los recursos más codiciados de la futura exploración espacial: agua.
MAGPIE, acrónimo de Mission for Advanced Geophysics and Polar Ice Exploration, dispondrá de un taladro, un analizador de volátiles, radar de penetración terrestre y un detector de neutrones. Su objetivo será estudiar tanto la posible presencia de hielo como la geología situada bajo la superficie.
El rover está pensado para operar durante aproximadamente diez días terrestres y viajará a bordo de una misión de la empresa ispace prevista para 2029. La elección del polo sur no es casual: algunas de sus regiones permanecen continuamente en sombra y podrían conservar depósitos de agua helada desde hace millones de años.
Es un vehículo pequeño, pero aborda una pregunta enorme. Antes de establecer bases permanentes en la Luna necesitamos saber qué recursos existen realmente allí, dónde están y hasta qué punto pueden utilizarse. MAGPIE irá a comprobarlo sobre el terreno.